Maccheroni all’arrabbiata: receta fácil de pasta picante
Maccheroni all’arrabbiata: la pasta «enfadada», ¡una receta a granel! 🌶️
Hay platos que demuestran que, con pocos ingredientes buenos, no hace falta nada más. La arrabbiata es uno de ellos: una salsa de tomate picante, clásica de la región italiana del Lacio, la de Roma. Su nombre significa «enfadada» en italiano, y se refiere al punto picante que le da la guindilla. Dicen que es lo que se te pone en la cara al probarla 😄
Hoy la preparo con ingredientes que tienes a granel en la tienda: maccheroni de sémola de trigo duro, ají picante, ajo seco en escamas y sal del Himalaya, más un tomate triturado natural ecológico en bote de cristal. Una receta rápida, de las de toda la vida y casi sin envases.
🍝 Por qué maccheroni
Los maccheroni son unos tubos cortos de pasta con estrías por fuera y huecos por dentro. Esa forma es perfecta para la arrabbiata: las estrías atrapan la salsa y el hueco se llena de tomate en cada bocado.
Los que tenemos en la tienda están hechos de sémola de trigo duro, el trigo de la pasta italiana de verdad, que le da una textura firme que aguanta bien al dente.
🛒 Ingredientes

Para 2 personas
A granel en Slow Shop granel:
- 250 g de maccheroni de sémola de trigo duro
- 1 cucharada de ajo seco en escamas (unos 4 g)
- ½ cucharadita de ají picante (unos 1 g), o al gusto
- Sal del Himalaya
Además:
- 400 g de tomate triturado natural ecológico (en bote de cristal)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (unos 40 ml)
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 20 g de queso pecorino romano rallado (opcional)
🧄 Un apunte sobre el ajo seco en escamas
La receta original usa ajo fresco picado, y aquí lo sustituimos por ajo en escamas. Es muy práctico, se conserva meses en la despensa y tiene muchísimo sabor. Pero hay que tener en cuenta una cosa: al estar seco, se quema mucho más rápido que el fresco, y el ajo quemado amarga toda la salsa. Por eso, en el paso a paso te propongo empezar el sofrito con el aceite en frío. Así todo se calienta poco a poco y tienes mucho más margen.
👩🍳 Paso a paso
1️⃣ Pon el agua a hervir
Llena una olla grande con unos 2,5 litros de agua y ponla a fuego alto.
2️⃣ Prepara el sofrito, empezando en frío
En una sartén amplia, pon el aceite de oliva, el ajo en escamas y el ají picante, todo en frío. Enciende el fuego a medio-bajo.

3️⃣ Vigila el momento justo
Cuando el aceite empiece a burbujear suavemente alrededor del ajo, al cabo de un minuto o dos, cuenta unos 20 segundos, justo hasta que huela a ajo.
⚠️ El ajo no debe dorarse. Si ves que empieza a tomar color o que el aceite está demasiado caliente, retira la sartén del fuego un momento.
4️⃣ Añade el tomate
Vierte enseguida el tomate triturado y una pizca de sal del Himalaya (un cuarto de cucharadita, más o menos). Mezcla bien y baja el fuego al mínimo.

5️⃣ Deja reducir la salsa
Cocina a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese un poco. Antes de apagar el fuego, añade la mitad del perejil picado y mezcla.

6️⃣ Cuece la pasta
Mientras la salsa se hace, cuando el agua hierva, añade una cucharada de sal del Himalaya (unos 15 g) y los maccheroni. Cuécelos 1-2 minutos menos de lo que indica el envase, para que queden bien al dente.
⚠️ No te pases de cocción: la pasta terminará de hacerse en la sartén con la salsa caliente.

7️⃣ Reserva agua de cocción
Antes de escurrir, guarda una taza del agua de cocción (unos 240 ml). Es el ingrediente secreto de la pasta italiana: el almidón que lleva ayuda a que la salsa quede cremosa y se pegue a la pasta.
8️⃣ Une la pasta con la salsa
Escurre los maccheroni y échalos directamente en la sartén con la salsa. Mezcla bien a fuego suave. Si la salsa queda seca, añade un chorrito de agua de cocción, poco a poco, y sigue removiendo hasta que la salsa cubra toda la pasta de forma uniforme y brillante.

9️⃣ Sirve al momento
Reparte en los platos, espolvorea el pecorino rallado y el resto del perejil, y a disfrutar enseguida.

✨ Trucos para que te salga perfecta
✅ La calidad manda: con tan pocos ingredientes, cada uno se nota. Un buen tomate, un buen aceite y una pasta de sémola de trigo duro marcan la diferencia.
✅ ¿Mucho o poco picante? Ajusta el ají a tu gusto, pero no lo quites del todo: sin él dejaría de ser una arrabbiata.
✅ Prueba antes de añadir el queso: el pecorino es muy salado. Prueba la salsa antes y ajusta la sal en consecuencia.
✅ Versión vegana: quita el pecorino. Si quieres un toque parecido, unos copos de levadura nutricional por encima funcionan muy bien.
✅ El agua de cocción, poco a poco: no la añadas toda de golpe. Solo la justa para que la salsa quede sedosa y abrace la pasta.
✅ Si tienes prisa por el ajo: puedes hidratar las escamas en una cucharada de agua durante 5 minutos antes del sofrito. Así se comportan casi como ajo fresco y es más difícil que se quemen.
🫙 Conservación
La pasta está mejor recién hecha: si se queda mucho tiempo, absorbe la salsa y pierde su textura. Lo que sí puedes hacer es preparar más salsa y guardarla: una vez fría, aguanta 2-3 días en la nevera en un recipiente hermético (por ejemplo, el propio bote de cristal del tomate). Para usarla, caliéntala a fuego lento con un poco de agua.
♻️ Una receta ¡a granel!
Lo que más me gusta de esta receta es que casi todo sale de los sacos y tarros de la tienda. Trae tu bolsa de tela o tus botes a la tienda de Maliaño para la pasta, el ajo, el ají y la sal, o haz tu pedido en slowshopgranel.es. Y guarda el bote de cristal del tomate: es perfecto para la salsa que te sobre, o para tu próxima compra a granel 💛

