Hay inventos sencillos que nunca pasan de moda, y el saco térmico es uno de ellos. Hoy te enseño a hacer el tuyo propio, con guisantes secos como relleno y un toque de lavanda que lo convierte en mucho más que un simple calienta-manos: es relax, aromaterapia y sostenibilidad, todo en un mismo objeto hecho por ti. Es un DIY perfecto para una tarde tranquila, no necesitas experiencia previa con la costura y, además, es un regalo precioso para quien quieras cuidar (o para ti misma, que también toca). 😊 ¿Por qué guisante seco y no arroz? El arroz es el relleno «clásico» de este tipo de sacos, pero el guisante seco tiene varias ventajas que merece la pena conocer: 🌡️ Retiene el calor durante más tiempo: al ser una semilla más densa y de mayor tamaño que el grano de arroz, el guisante mantiene la temperatura de forma más… Seguir leyendo










