¿Sabías que esas mezclas de especias que compras a granel no están pensadas solo para espolvorear? Con un poco de aceite y líquido, se transforman en salsas, adobos y pastas para untar que dan mucho más juego del que imaginas. Es el truco que usan en muchas cocinas del mundo desde hace siglos (del norte de África a la India, pasando por Oriente Medio) y que en casa apenas explotamos porque estamos acostumbrados a pensar en las especias como algo que se «espolvorea» al final. Pero una especia en polvo es, en realidad, sabor concentrado esperando a activarse. Y para activarse del todo necesita grasa y líquido, no solo calor seco. La fórmula es siempre la misma Partes iguales de especia, aceite y líquido. Esa proporción 1:1:1 saca lo mejor de cada mezcla: los aromas que solo se activan en aceite (los llamados compuestos liposolubles, presentes en la cúrcuma, el… Seguir leyendo










