Durante años el curry me pareció uno de esos mundos «solo para expertos». Curry indio, curry rojo tailandés, curry verde, curry japonés… un montón de nombres distintos y listas de ingredientes que dan dolor de cabeza solo de leerlas. Pero cuando por fin me puse a desglosarlo con calma, descubrí algo que lo cambia todo: el curry no es una receta fija, es un sistema de construcción de sabores. Una vez entiendes las piezas, puedes combinarlas tú misma según lo que tengas en el especiero o en tu bote de granel, sin depender de seguir una receta al pie de la letra. Y lo mejor: en nuestro granel tienes ya seis currys que representan puntos muy distintos de este sistema, así que este post te va a servir también como mapa para saber cuál coger según lo que te apetezca cocinar. La fórmula universal del curry Todo curry, venga de… Seguir leyendo










